El maridaje entre el vino y la comida realza el sabor de los alimentos. Hay quienes aseguran que una mala combinación podría arruinar una experiencia gastronómica fenomenal, ¿estás de acuerdo? Nosotros sí, y es por ello que te dejamos algunos consejos para elegir el vino perfecto para tu comida:
Norma básica de maridaje
No importa el tipo de comida, debes saber que los vinos con cuerpo siempre irán con los platos de sabor fuerte, y los vinos de cuerpo suave se casarán con platos más ligeros.
Hablemos del maridaje vino y pescado
Acertar esta combinación puede ser sorprendente e inolvidable para tu paladar y el de tus acompañantes, así que toma nota:
- Bacalao, atún o salmón: quien piense que los vinos tintos son solo para la carne roja tiene que atreverse a tomar Bacalao Aguinamar® al horno o al pilpil acompañado de una copa de Luis Cañas Crianza.
- Preparación al limón: los pescados con sabores cítricos van muy bien con sabores aromáticos, así que si preparas alguna receta con limón o naranja, sirve vinos como muscat seco o riesling.
- Preparación ahumada: cualquier pescado ahumado resaltará su sabor si se combina con chardonnay o un vino rosado joven.
Maridaje vino y mariscos
Para tardes y noches especiales, reuniones, comidas con familiares y amigos… Todos coincidimos en que los mariscos son ideales para celebrar, y también se pueden casar con algunos vinos para resaltar su sabor.
- Ostras: este es un clásico. Tomar ostras con una copa de cava seco es delicioso, ya que el cava aporta un toque dulce que va muy bien.
- Crustáceos y langostinos: los mariscos suelen tener sabores fuertes y suaves de un bocado a otro, para ellos el mejor maridaje es con vino blanco, incluso los florales como el albariño.
- Pulpo: este alimento va muy bien con vinos tintos jóvenes. ¿Quieres probar una nueva receta fácil y rápida? Prepara el pulpo Aguinamar® especiado con berenjena y acompáñalo con un vino crianza de sabor un poco ácido, ¡te encantará!
Ya tienes el conocimiento básico y algunos trucos para maridar como todo un profesional. No dejes de probar y crear nuevas combinaciones, ya que cada paladar es diferente y dependerá de los gustos de cada persona que un vino sea perfecto o no para la comida.