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Nuestra cultura gastronómica es muy rica y, como no podía ser menos, está llena de formas curiosas de cocinar y trucos sencillos, pero surrealistas que pasan de generación en generación. Hoy os contamos algunos trucos sorprendentes que podemos encontrar en las cocinas españolas:

  • Asustar al pulpo: aunque parezca una broma, asustar al pulpo es la manera adecuada para que no se quede duro una vez lo cocinemos. Se consigue asestándole algunos golpes antes de cocerlo. Para tu tranquilidad, si no te ves con ánimo de hacerlo, también puedes lograr este efecto congelándolo. En nuestras recetas con pulpo no hace faltar asustar al pulpo Eso sí, ¡no nos imaginéis asustando al pulpo! Eso será para otro post.

Alerta spoiler: en el siguiente punto te desvelaremos el truco para saber si un huevo está en buen estado o no, por lo que, si quieres seguir viviendo al límite y ponerle emoción a tu día, no sigas leyendo.

  • ¿Huevos? al agua: llegas con hambre a casa, abres la nevera, solo tienes unos huevos y no recuerdas cuándo los compraste. ¿Qué haces? ¿Te arriesgas a que te siente mal o lo tiras? Esta situación es un clásico de la vida moderna y tiene fácil solución: pon el huevo en un recipiente con agua, si el huevo flota significa que no está en buen estado y que es mejor elegir otra cosa para comer, como unas colas de langostinos al ajillo, por ejemplo 😉.
  • La patata es la nueva máquina del tiempo: seguro que te suena, estás preparando un caldo, lo pruebas y ves que falta sal. A continuación, algo te posee, te vienes arriba con este ingrediente y lo siguiente que recuerdas es que el caldo ha pasado de soso a incomible. No te preocupes, para estas situaciones la patata se convertirá en tu mejor aliado. Introduce unos trozos en el caldo y ésta absorberá la sal sobrante. Será como si hubieses vuelto atrás en el tiempo, pero sin postales de por medio 😊.
  • ¡Se acabo el salpicar al freír!: una de las cosas más molestas cuando fríes un alimento es cuando el aceite salta, manchando todo lo que encuentra. Pero, ¿qué cara se te queda si te decimos que sabemos cómo evitar esto? El truco definitivo para freír sin salpicar pasa por echarle sal a las burbujitas de aceite cuando está muy caliente. Esto evitará que el aceite salpique y tampoco afectará al sabor del plato.

¡Nos encantan estas curiosidades a la hora de cocinar así que, si tienes algún truco similar, no dudes en compartirlo con nosotros!

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